Manifestantes piden al gobierno turco aclaración del atentado.(TVAzteca)
Manifestantes piden al gobierno turco aclaración del atentado.(TVAzteca)

El día después del doble atentado perpetrado en Ankara que causó al menos 128 muertos y más de 500 heridos, Turquía salió a la plaza para recordar a las víctimas y protestar contra el gobierno de Ahmed Davotoglu, considerado responsable de las fallas en la seguridad que permitieron la masacre.
Mientras, los investigadores apuntan el dedo contra el Estado Islámico y aseguran que hubo una mujer entre los dos atacantes.

Al respecto, el dirigente del partido pro-kurdo HDP, Selahattin Demirtas, informó que el número de muertos se elevó a 128, mientras que el centro de coordinación del gobierno comunicó que los heridos alcanzan los 508, de los cuales 65 están en condiciones graves.

Miles de personas salieron esta mañana a la plaza Sihhiye, donde se iba a celebrar la manifestación para pedir el fin del conflicto con el PKK kurdo. Una procesión apuntó contra el presidente, Recep Tayyip Erdogan, acusado de fomentar el caos para recuperar apoyo en vista del voto anticipado del 1ro. de noviembre.

«El Estado que tiene informaciones sobre cada pájaro que vuela no fue capaz de prevenir una masacre en el corazón de Ankara. Tienen las manos sucias de sangre», atacó el líder del partido pro-kurdo HDP, Selahatin Demirtas, sosteniendo que los muertos de la tragedia son 128.

Un balance que se agrava con el pasar de las horas, incluso a la luz del alto número de heridos: 508, dice el balance oficial del gobierno, aclarando que de ellos 65 están en muy graves.

Desde el sábado manifestaciones contra el «Estado asesino» se suceden en todo el país. En contra de los agujeros en el aparato de seguridad se manifestó también Kemal Kilicdaroglu, líder del principal partido de oposición, el socialdemócrata CHP, que exige las dimisiones de los ministros del Interior y de Justicia después de reunirse con el premier, Davotoglu.

Según el CHP, lo que llevó el terror hasta el corazón de la capital turca fue la política exterior de Erdogan en Medio Oriente.

En tanto las investigaciones oficiales sobre la mascare apuntan directo al grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Fuentes policiales citadas por los medios locales señalan como pista privilegiada aquella de un plan estratégico de los yihadistas. Habría sido también individualizada una célula turca del EI en la provincia oriental de Adiyaman como base organizada del ataque. El mismo pudo haber sido perpetrado por Yonus Alagoz, hermano del atacante de Suruc, que el pasado 20 de julio mató a 33 activista pro-kurdos en la frontera con Siria.

Si bien desde entonces está huyendo, el hombre regresó ahora a la mira de la policía turca. Fragmentos de huellas digitales encontradas sobre los restos de uno de los artefactos explosivos debería permitir dar con la identidad de uno de los atacantes a través del examen de ADN.

Según algunas versiones, se trataría de un hombre de cerca de 25 años, mientras que el otro atacante sería una mujer. Pero otras fuentes hablan de dos hombres.

Para los investigadores turcos el modus operandi del EI parece adaptarse perfectamente a la masacre de Ankara. «El ataque tiene el mismo estilo de Suruc, todas las señales indican que es una copia», sostienen.

Esta mañana las redadas policiales en todo el país tomaron en la mira a los miembros del grupo yihadista, con 36 arrestos que no resultaron vinculados al ataque del pasado sábado. En los próximos dos días, en los que continuará el luto nacional, varias siglas sindicales y de categoría proclamaron huelgas para protestar contra la masacre.

Turquía se prepara así a vivir tres semanas de fuego hasta las cruciales elecciones anticipadas del 1ro. de noviembre. Comicios, sin embargo, aseguraron hoy desde el gobierno, se llevarán a cabo sin ningún tipo de aplazamiento.

«A causa de los riesgos crecientes la seguridad en las manifestaciones electorales, que ya se aumentó, será reforzada aún más», resaltaron.

Los temores no están vinculados solo al sudeste turco, donde incluso el cese del fuego temporal anunciado el sábado por el PKK parece frágil, sino también porque Turquía continúa sus operaciones militares.

En el transcurso de la noche 49 guerrilleros kurdos fueron muertos por nuevos bombardeos en la región y en el norte de Irak, mientras dos soldados perdieron la vida en enfrentamientos armados en la provincia de Erzurum.

ESTAMBUL/Agencias

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