Eduardo Pérez Iribarne.
Eduardo Pérez Iribarne.

La Paz 11 de octubre

La decisión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de rechazar la objeción chilena a la competencia de ese alto tribunal  para fallar en relación a la obligación de Chile de negociar de buena fe y de manera efectiva con Bolivia a fin de llegar a un acuerdo que le garantice a Bolivia un acceso con plena soberanía al Océano Pacífico fue  por 12 votos a favor de Bolivia y 2 en contra.

La sentencia de La Haya es resultado del acierto político del Presidente Evo Morales, quien ya en su discurso del 23 de Marzo 2012, Día del Mar aquí, había señalado:

“En pleno siglo XXI por la actitud de su gobierno, Chile no puede continuar siendo un mal vecino. Bolivia es un país pacifista y la solución a su justa demanda pasa por caminos concertados por las normas jurídicas internacionales y el principio de buena fe”.

“Por ello, nuestro país busca ante tribunales internacionales una solución  a su demanda marítima que por justicia y derecho lo asiste”.

“Esta decisión no debe ser interpretada como un acto inamistoso. Es hacer uso de un mecanismo reconocido entre los Estados para resolver sus diferencias de manera pacífica”.

Ante la CIJ, Chile de manera un tanto extraña planteó la incompetencia del Tribunal en ese tema. La derrota jurídica chilena estaba cantada desde su misma presentación y el fallo de la Corte no sorprendió sino por la contundencia en la distribución de sus votos: 12 a favor de Bolivia y 2 a favor de Chile. Un resultado tan contundente invita a una reflexión serena. Se espera aquí que así lo tome el gobierno de Santiago.

 

Gracias, epi