Eduardo Pérez Iribarne.
Eduardo Pérez Iribarne.

5 Octubre 2015

El fútbol es el deporte por excelencia en Bolivia. Aquí se juega al fútbol en todas las regiones. El Presidente Evo Morales ha hecho construir centenares de canchas de pasto sintético que han entusiasmado a miles de futbolistas aficionados.

Sin embargo, su organización profesional sufre, desde hace ya décadas, deficiencias incomprensibles en un negocio que en el país concentra la máxima atención mediática. Pero esos problemas tradicionales se han agrandado ahora con dos graves desafíos: la Confederación Sudamericana  (CONMEBOL) en el nivel dirigencial y a Uruguay en lo competitivo.

La CONMEBOL apoya a Carlos Chávez, hasta hace pocos meses Presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), y actualmente destituido por estar preso  de modo preventivo por supuesta corrupción. La  “verde” boliviana enfrentará a la celeste uruguaya en La Paz el próximo jueves 8 con vistas a Rusia 2018.

Los nuevos dirigentes de la FBF no tienen entrada en la CONMEBOL y, por ende, viven en la nube de la incertidumbre. El Técnico Julio César Baldivieso  quiere  inyectarle  juventud a la selección dejando de lado en parte a los veteranos.

La dirigencia del fútbol sudamericano no acepta la destitución de Chávez como consecuencia del proceso legal en su contra. Esa posición crea inseguridad en la máxima dirigencia del fútbol profesional con resultado incierto. ¿Cuál es el futuro inmediato de nuestro fútbol? Las especulaciones periodísticas crecen día a día el día, tanto en relación a la FBF como en la arriesgada apuesta de Baldivieso en favor de la juventud para la selección.

 

Gracias, epi

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