Paso fronterizo colombo-venezolano. (Semana)
Paso fronterizo colombo-venezolano. (Semana)

Una repentina ampliación del cierre efectuado por Venezuela a su frontera con Colombia ha dejado varados a trabajadores, vacacionistas e indígenas nómadas, e incrementó las tensiones entre los dos países.

El mandatario venezolano Nicolás Maduro ordenó el cierre del principal cruce fronterizo en el estado más grande de Venezuela el lunes por la noche, como parte de una ofensiva de dos semanas para combatir el contrabando. La medida ha generado apuros en los albergues y en los grupos defensores de los derechos humanos en Colombia, a los que se les dificulta atender a los miles de migrantes que han huido de sus viviendas en Venezuela

Hasta ahora, la iniciativa se había centrado en el estado Táchira, ubicado al otro lado de la frontera de Cúcuta, una enorme ciudad en Colombia que durante largo tiempo ha aprovechado el contrabando de combustible, alimentos y otros bienes adquiridos en Venezuela a precios subsidiados muy baratos.

Al trasladar su enfoque hacia el norte al estado Zulia, Maduro está acercándose hacia un centro económico más crucial alrededor de la metrópolis petrolera de Maracaibo, la segunda ciudad más grande de Venezuela.

Una larga fila de automóviles aguardaba una oportunidad para cruzar un retén fronterizo bloqueado, mientras soldados aburridos cargaban las baterías de sus teléfonos y observaban un partido de fútbol.

El chofer de autobús venezolano Héctor Medina, dijo que había pasado el caluroso día varado en el lado colombiano de la frontera, mientras que sus pasajeros habían probado suerte cruzándola a pie.

“Llevo 14 horas aquí varado. No se puede cerrar una frontera de repente y dejar a todo el mundo bloqueado”, afirmó. “La gente que transportaba pasó caminando la frontera para intentar llegar a sus casas. En cambio, yo me tengo que quedar vigilando el autobús sin saber cuántos días tendré que estar aquí”.

Cierre fronterizo de 2 semanas

En un período de dos semanas, Maduro ha cerrado seis cruces fronterizos y ha deportado a unos mil 500 colombianos que carecen de estatus legal, culpándolos de un incremento en la delincuencia y el contrabando a lo largo de la frontera occidental de Venezuela.

Casi 20 mil colombianos más, algunos de los cuales vivían en territorio venezolano desde hace años, han regresado voluntariamente a su país por el temor a sufrir represalias, a medida que se extienden reportes de que las fuerzas de seguridad están expulsando a los inmigrantes y han marcado sus viviendas para que sean demolidas.

La oleada de personas que regresan ha abrumado a los albergues de emergencia, por lo que Colombia advirtió que se avecina una crisis humanitaria.

El presidente colombiano Juan Manuel Santos dijo el martes, que no caerá en provocaciones, y sostuvo que “cuando nos atacan lo que hacemos es reafirmar nuestros principios y nuestros valores”.

Maduro dijo que podría haber más cierres de cruces fronterizos en los próximos días. En ese mismo discurso, se ofreció a recibir a 20 mil refugiados de la guerra civil en Siria.

CARACAS/Agencias