Manifestantes contra las elecciones en la ciudad de Guatemala. (Univision)
Manifestantes contra las elecciones en la ciudad de Guatemala. (Univision)

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Guatemala ha convocado a 7.5 millones de electores para estas elecciones presidenciales, legislativas y municipales el domingo 6 de septiembre, que se celebrarán tras una campaña en la que los protagonistas no fueron los candidatos y sus promesas, sino la corrupción del gobierno del ex presidente Otto Pérez Molina, detenido desde el jueves.

Los guatemaltecos llegan a esta cita en las urnas con quienes fueron durante los últimos cuatro años su presidente y vicepresidenta, Pérez Molina y Roxana Baldetti, respectivamente, en la cárcel, y una desconfianza generalizada en la legitimidad de las elecciones.

El abogado guatemalteco Frank La Rue, ex relator especial de la ONU sobre Libertad de Expresión (2008-2014), dijo hoy a Acan-Efe que las elecciones de mañana «van a ser un fracaso», aunque consideró que son «impostergables».

El procurador de los Derechos Humanos de Guatemala, Jorge de León Duque, denunció hoy en declaraciones a medios locales,  la existencia de grupos «antisistema» que pretenden boicotear las elecciones generales.

León advirtió de la posibilidad de que «ciertos grupos radicales» se manifiesten en los comicios y «cometan actos que inviten a la gente a no asistir, como boicotear los centros de votación, con quema de urnas, rotura de cerraduras o cualquier acción que interrumpa la marcha normal de la jornada».

El pasado 16 de abril el Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) emprendieron una «cruzada» contra la corrupción y la impunidad en el país centroamericano.

El proceso de investigación abierto llevó a prisión al Pérez Molina y a Baldetti, ambos acusados de liderar la red de corrupción aduanera «La Línea», que según las autoridades defraudó millones de dólares al Estado.

GUATEMALA/Agencias