El presidente de la FBF, Carlos Chávez, escucha al juez de Sucre que lo envió a prisión preventiva en Palmasola, por presunta corrupción. (APG)
El presidente de la FBF, Carlos Chávez, escucha al juez de Sucre que lo envió a prisión preventiva en Palmasola, por presunta corrupción. (APG)

El presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Carlos Chávez, deberá cumplir detención preventiva en la cárcel de alta seguridad de Palmasola, mientras es enjuiciado por delitos como organización criminal y legitimación de ganancias ilícitas, resolvió el martes un juez de Sucre.

El brazo derecho de Chávez, el también procesado secretario ejecutivo de la FBF Alberto “Tico” Lozada, fue beneficiado con medidas sustitutivas que incluyen arresto domiciliario y el pago de una fianza de 150.000 bolivianos.

Casi simultáneamente se anunció en Trinidad que otro dirigente de la FBF, Pedro Zambrano, deberá presentarse ante la justicia en Sucre por los mismos cargos de corrupción.

La resolución contra Chávez y Lozada fue adoptada por el juez quinto de instrucción en lo penal de Sucre, Roberto Valdivieso, y anunciada al término de una audiencia que duró dos días, debido a las prolongadas argumentaciones del Ministerio Público y de la defensa de los dirigentes del fútbol boliviano.

Chávez dijo que apelará su detención en el plazo legal de 72 horas, insistiendo en su inocencia y en que la acusación del Ministerio Público “está tirada de los cabellos” y viola sus derechos constitucionales.

El jefe del fútbol boliviano está procesado a partir de una denuncia presentada el 17 de julio por el dirigente del club Bolívar Wálter Zuleta, sobre supuestas irregularidades en la organización de un partido amistoso de fútbol Bolivia-Brasil, que se jugó el 6 de abril de 2013 en Santa Cruz.

Según la denuncia, ese partido fue promocionado como de beneficencia en favor de la familia del joven Kevin Beltrán, muerto en un partido de Copa Libertadores en Oruro, pero esa familia nunca recibió pago alguno de la FBF. La familia confirmó que no recibió “ni un centavo” de los dirigentes del fútbol.

La comisión de fiscales que investigó a Chávez y Lozada los acusó de los delitos de organización criminal, legitimación de ganancias ilícitas, uso indebido de influencias, beneficios en razón de cargo, delitos tributarios y estafa con agravante de víctimas múltiples.

 

El juzgado Quinto de Instrucción en lo Penal de Sucre. APG
El juzgado Quinto de Instrucción en lo Penal de Sucre. APG

“Intervención, atropello”

Chávez dijo a radio Loyola Fides tras la audiencia que estaba indignado porque consideraba que en el debate judicial no se había probado ninguna de las acusaciones.

“Esto estaba preparado, Carlos Chávez nunca cometió un hecho ilícito”, afirmó.

Reiteró la denuncia de la FBF de que el proceso constituía “una intervención directa y un atropello no solamente a mi persona (Chávez) sino a las normas de Conmebol (…) un  golpe de Estado”.

“Mi detención está tirada de los cabellos, hay una vulneración a mis derechos constitucionales, a lo que manda la ley”, agregó, protestando porque el proceso desconocería el carácter privado de la FBF. “No somos una entidad pública, no somos funcionarios públicos”, insistió.

Chávez añadió que la decisión del juez era “lo peor que podía esperar”. Aseguró que, en el peor escenario, esperaba que le impongan un arraigo, pero no la detención preventiva.

SUCRE / Edwin Urizar/Loyola-Fides

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