Solemne misa celebrada por el Papa Francisco en Santa Cruz. (ABI)
Solemne misa celebrada por el Papa Francisco en Santa Cruz. (ABI)

El Papa Francisco llamó el jueves a un mayor esfuerzo de solidaridad, especialmente con los más pobres de la sociedad, afirmando que los menos favorecidos no deben ser descartados sino incorporados plenamente a la vida en comunidad.

Francisco hizo el llamamiento durante la homilía de una multitudinaria misa celebrada en el centro de Santa Cruz, en la plaza del Cristo Redentor, en la que reflexionó sobre el pasaje evangélico en el que Jesús multiplicó los panes para dar de comer a una multitud de seguidores.

El presidente Evo Morales y el vicepresidente Alvaro García estuvieron entre los cientos de miles de asistentes a la única celebración litúrgica del Papa en su visita a Bolivia que comenzó el miércoles en El Alto y La Paz.

“A nosotros nos puede suceder lo que a los discípulos cuando pidieron a Jesús que despida a la gente porque no había nada para darles de comer. Frente a tantas situaciones de hambre que se dan en el mundo podemos decir, perdón, pero es imposible enfrentar estas situaciones y la desesperación termina por ganarnos”, dijo el Papa.

Remarcó luego que, ante tal situación, Jesús acogió a los necesitados, no los echó de vuelta a sus casas.

El milagro de los panes “logra transformar una lógica de descarte en una lógica de comunión, de comunidad”, dijo el Pontífice, siguiendo que iniciara el miércoles con sus primeros discursos en La Paz.

Vista general de la multitud presente en la misa a los pies del Cristo Redentos, en Santa Cruz. (MinCom)
Vista general de la multitud presente en la misa a los pies del Cristo Redentos, en Santa Cruz. (MinCom)

Según el Papa, uno de los peores males de la sociedad es la exclusión de los más débiles o pequeños, sólo porque no producen desde una lógica mercantil, o porque son considerados simples números que no cuadran en las cuentas, “porque no cierran los números”.

Francisco llegó al sitio de la misa tras un  recorrido de casi una hora en papamóvil, desde la residencia del cardenal Julio Terrazas, durante el cual fue aclamado por miles de entusiastas personas a lo largo de calles y avenidas. El Papa se detuvo un par de veces para abrazar y besar a niños y ancianos, rompiendo el protocolo y la seguridad para felicidad de los presentes.

El Papa concluirá el viernes sus actividades en Santa Cruz, con una visita a la cárcel de Palmasola, antes de viajar a Paraguay, última etapa de su gira sudamericana que se inició el domingo pasado en
Ecuador.

SANTA CRUZ/Richard Arispe