Con la intención de evitar más hechos violentos, como los sucedidos el pasado 13 de agosto en San Matías, con la muerte de cinco personas, el Gobierno decidió reforzar la seguridad policial en esta población fronteriza con el Brasil, así lo hizo conocer el viceministro de Régimen Interior, Jorge Pérez.
La autoridad informó que el aumento de uniformados en el lugar es del "60% de efectivos policiales con relación a los que había".
Se aumentó también de uno a tres el número de fiscales de materia en la región de manera que cualquier delito que se cometa pueda ser investigado sin esperar el traslado de autoridades desde la capital cruceña.
Pérez ademáz reveló que en San Matías "no había juez y habían 398 procesos penales parados" por lo que se ha dispuesto que una autoridad judicial asuma competencias exclusivas en esta localidad.
"Además se está fortaleciendo el control migratorio y la cantidad de funcionarios de migración", agregó Pérez.
El aumento de los efectivos, representantes del Ministerio Público y el Órgano Judicial es de carácter permanente, por lo que cada uno de los reasignados se trasladó a vivir a San Matías.
El 13 de agosto, los bolivianos Paulino Paraba Ramos, Édgar Suárez Rojas y Vanderley Costa Paraba, fueron asesinados con arma de fuego supuestamente por los brasileños Rafael Max Díez y Jefferson Castro Lima, estos dos últimos fueron linchados.
CHRISTOPHER ANDRÉ/LA PAZ